Estuvimos aquí para Brunch, el restaurante estaba lleno y gentilmente la hostess nos dio la opción a pasar a la barra para no esperar la mesa así que aceptamos la sugerencia. El restaurante está dividido por una área cerrada con acondicionado y otra área de jardín al aire libre. Ambos ambientes son muy bonitos y acogedores, pedimos varios platillos de los cuales puedo sobresaltar los siguientes: chicken waffle, pankakes, tostadas vegana y un croissant extra. De beber pedimos un café negro y un jugo de maracuya. La comida llego muy rápido, pero la calidad no fue nada satisfactoria, no terminamos los waffles ya que estaban muy duros y los pancakes (3 und minis) no tienen relación alguna de precio-calidad. Lindo lugar para un café mas no para una comida formal.

