Este restaurante es una maravilla desde que llegas hasta terminar. El ambiente es un espectáculo, la atención es a otro nivel, siempre pendientes de que te hace falta en la mesa y no descuidan ni el más mínimo detalle. La comida simplemente fabulosa!No es un restaurante barato pero siento que la experiencia lo vale. Tiene buena carta de cócteles y vinos. El carpaccio de res es el mejor que me he comido en Panamá. Volvería sin dudarlo.
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