He visitado este restaurante en repetidas ocasiones desde sus inicios en calle 50; hoy me ha sorprendido el ambiente aburrido, las meseras algo apáticas e incluso que pareciesen enojadas y que además no saben explicarte en qué consisten las salsas de las wings llegando a recibir como respuesta a que la diferencia entre una salsa y otra "es un secreto" y por ende por eso no te pueden comentar mucho al respecto!!......las wings son su plato característico pero han bajado considerablemente de calidad con el paso del tiempo; los burguer sliders no estan tan malos. Al final cuando solicitamos la cuenta no nos incluyen la propina como obligatoria pero te señalan en la precuenta las opciones del 15% en adelante como propina sugerida, y rayando estrategicamente donde van lo porcentajes indicados sin siquiera contemplar la opción del 10% que al menos es lo usual en Panamá. A como estan las cosas con este restaurante no lo recomendaría y no regresaría.
