Fuimos a celebrar el día del padre y el sitio estaba lleno, lo que complica evaluar el servicio porque tienden a tardarse un poco más los platillos. Tienen pocos espacios de parking, pero tienen VP para ayudarte. El sitio es amplio, incluso tiene una terraza al final que en algún día donde el clima lo permita podría aprovecharse. Probamos las bruschettas Dafranco y estaban muy ricas, quizás le faltaba un poco más de prociutto. Las pastas muy ricas, las Polpetas a la Genovesa deliciosas y el ravioli de salmón no tan destacado. Volveré para degustar otros platillos en un día no tan concurrido.
1 Me gusta




