Anoche invité a mi esposo a cenar por Día del padre. Todo, Todo espectacular y delicioso, tanto que no pude ni tomar fotos a la comida. Iniciamos la cena con una botella de vino albariño y pedimos de entrada unas gambas a la sal y la canasta de pan, delicioso!!! luego de plato fuerte pedimos una corvina Casa Alejandro acompañada con puré y cada bocado … wow increíble, mi esposo pidió un mixto de mariscos que acompañó con arroz y ufff. De postre pedimos una crema catalana muy deliciosa. servicio espectacular. para cerrar nos trajeron unos digestivos con unas galletitas. El ambiente chevere, estaba todo lleno así que recomendable reservar.

