Este acogedor restaurante escocés te hace sentir como en casa desde que pasas la puerta. Comida deliciosa, personal atento y esmerado y muy buen ambiente. Altamente recomendado realizar reserva. Entre los platos destacaría: wings whisky dulce (20/10), fish and chips (de los más pedidos), Coo Coo Q burger y bangers and mash. Mi postre favorito es el sticky toffee. Sus cócteles son muy ricos y debo destacar el carisma y ánimo que Lily le pone a cada preparación que realiza. Sin dudas, vale la pena regresar




