En la misma plaza dominante y efervescente en donde está Mercao y Távola. Un lugar sin duda para la gente de buen gusto, joven, madura y vieja. Sus panes y dulcecitos son especiales, famosos y de alta calidad. El expreso es de mi entero agrado y aplauso. Los platos están bien pensados y confeccionados. Me gusta ir y regresar a pesar que no frecuento usualmente locales tipo cafetería.
