El restaurante es de ambiente tradicional escocés. Comida bueno y preparada con pasión, sin embargo, tiene una atención al cliente paupérrimo, la joven que atiende no conoce muy bien el menú, no sabe recomendar y trata bastante mal, eso no acompaña al local. Sin dejar de paso que es un lugar pequeño, pero eso lo hace único y bastante agradable.

