Típico lugar y menú gringo, que tal vez a muchos les gusta. Fui a un lunch con amigas y de veras que el servicio deja mucho que desear. Son lentos y muy demorados, hasta para traerte un vaso de agua. La comida, bueno nada espectacular que degustar. Pedí un mojo chicken, que es pollo a la parrilla, estaba bien, cocido a la perfección. Su guarnición era una porción de brócoli, también cocida a la perfección y un arroz salvaje, que estaba medio malo. No me gustó mucho la verdad! Los que lo tienen como opción para almorzar, tomar en cuenta que solo 1 hora de almuerzo no alcanza, se demoran muchisimooooo!!!

