Excelente lugar para cenar en pareja, pedimos la mesa que está en el balcón con vista a todo el casco ¡espectacular! La atención es muy buena y el ambiente acogedor y el área del balcón es un espacio privada e intimo. 💯 De cortesía nos dieron unos gyozas en una planta con la base comestible de puerro, todo estaba deli, deberían tener esta opción en el menú. De entrada pedimos unos dátiles ricos, pero diminutos😂. Cómo plato fuerte, escogimos la corvina afrodisíaca con puré de pixbae, no fue de mi agrado unos sabores muy dulce y el pescado algo simple, podría ser mejor. También pedimos el New York angus con puré de papas, todo delicioso, un chin mas de puré sería el éxito.




