Es mas turístico por la vista ya que la comida no es nada del otro mundo o con algo que la caracterice, fuimos en grupo y pedimos una parrilla mixta, el chorizo de la parrilla nadie lo toco, en realidad era de muy mala calidad y para un plato de 30 por lo menos deberían de hacer el esfuerzo de invertir algo mas o cambiarlo por otro producto, la atención fue lenta a pesar de que no había gente y bastante tranquilo, no tiene un ambiente que de ganas de volver o quedarse.
