Vinimos a probar este lugar, puesto que siempre pasábamos y lo veíamos cuando estábamos en el mall, con gente ocupando sus mesas. La verdad no fue lo que esperábamos en términos de sabor. Pedimos de ambos menús: brunch y lunch. Huevos benedictinos que sabían bien, pero nada extraordinario. Pedimos el de salmón y el de espinaca. Hay opciones con pulled pork pero demora un poco más su preparación. Además pedimos un sushi roll que realmente no nos pudimos acabar, y una American Amatriciana Que realmente no sabía a lo que era. Sl lugar es lindo, hay buena atención. La comida es algo lenta en llegar.

