Este lugar me sorprendió! El ambiente estupendo y el servicio atento en todo momento. La oferta gastronómica considero que es de las mejores en Panamá en cuanto a tapas se refiere. Las patatas bravas son una locura, los huevos rotos trufados, las alcachofas con jamón ibérico, el pulpo al carbón, los hongos portobelo con provolone y las croquetas de bacalao con pimientos de piquillo estupendos todos. Entre los platos fuertes probamos la entraña (impecable), las judias blancas con almejas (muy buenas) y el arroz meloso de rabona de buey que es realmente para enloquecer! Queda anotado entre mis restaurantes favoritos en Panamá!
