Fuimos a celebrar un cumpleaños, éramos 10 personas. El mesero nos atendió bastante rápido a nuestra llegada, sin embargo la comida demoró un poco en llegar y eso que el restaurante estaba bastante vacío. Yo particularmente ordené unos spaghettis de meat ball y la verdad que valieron la pena la espera, la comida estaba bien caliente, la pasta al dente, la salsa no estaba ácida, tenía muy buen sabor y las bolas de carne eran enormes pero tenían buena sazón (algo muy importante en este tipo de carne). Volvería a probar un poco más de su menú.

