Tenia años sin ir a este restaurante pero recordaba era muy bueno y no me defraudó. El lugar es pequeño pero acogedor, comensales entran al ritmo que los otros salen. Fuimos ayer y pedimos Pizza (super crujiente la masa), Fettuccini Frutti di Mar el cual estaba muy surtido de camarones, pulpo, almejas, calamar, etc. Mi esposa ordenó Spaghetti a la Matricciana y le encantó. Mi hija pidió Spaghetti a la Bolognese y dice que la carne estaba muy buena. Regresaría sin lugar a dudas. Además de precios muy accesibles. Muy recomendado.
