En el de MPlaza pasé un mal rato con una mesera, que al no dejarle propina porque no se la merecía con tono sarcástico y despectivo nos dijo en voz alta "gracias por la propina". Hasta donde se la propina no es obligatoria y es algo que se gana con una buena atención. Por otro lado no debo juzgar el restaurante por una mesera desubicada y debo decir que hay gente amable y alegre aparte de un buen ambiente y comida.
