Grandiosa cocina. De hecho pienso que la presentación de los platos no le hacía justicia a tan buenos sabores. Con la honrosa excepción de la entrada y el postre, cuya estética acompañaba muy bien su degustación. Pienso que su ensalada Caesar con salmón es de las mejores que he probado. El salmón con la salsa de limón con puré y espárragos es una opción sencilla y deliciosa. El fettuccine a la carbonara y la lasaña también son muy recomendables. Todos los que nos atendieron tenían buenos modales y conocían bien el menú para explicarlo. Solo que tocaba pedir el agua. El ambiente es muy agradable a la orilla de la bahía, la decoración con combinación de plantas, manteles blancos, muebles de exterior blancos y algunos elementos como las lamparitas y los vasos en azul. Un aire marítimo y tropical.




