Nos encantó! Al entrar, la atención de calidad es lo primero que recibes, se suele llenar pero tienen asientos adentro y afuera para esperar (que no tomó ni 10 minutos y teníamos 3 mesas por delante). La margarita de maracuya y fresa, deliciosa. El menú nos pareció bastante corto pero la verdad lo que sea que pidas está riquísimo y también te dan de parte de la casa una ensalada y pan que también estaba muy bueno. Definitivamente volveríamos.


