Otro clásico en Panamá que teníamos que visitar. En esta oportunidad pedimos comida para comer en casa, pero volveremos para vivir la experiencia en el restaurant. Comida: Excelente, tení tiempo que no comía verdadera comida libanesa. Buena sazón y bien logrados todos los platos. Mención especial para el Maj Darah (Arroz con lentejas y cebollas fritas). Servicio: Rápido y muy amable. Me sorprendió que ordené, pagué y en menos de 5 minutos tenía mi comida lista. Ambiente: Agradable y lo típicamente recargado de este tipo de sitios.
