Lo primero que salta a la vista es la decoración animada y vibrante. Un ambiente moderno y acogedor. Definitivamente una vibra juvenil y con mucha energía. Los platos estuvieron deliciosos todos servidos rápidamente por muchachas muy bien entrenadas y agradables. El ramen algo espectacular! Las picadas; edamames y gyosas, muy buenas. Definitivamente hay que regresar para probar mas platos!

