Excelebte lugar, pequeño, acogedor, tranquilo, buena musica, y excelente comida. Pedimos una burrata de entrada que noa parecio muy buena, y dos pizzas(frutti di mare y hawaiiana). Ambas muy ricas, delgadas como las pedimos sin estar quemadas. Fui con mi hija adolescente y le encantó. Si quieren empezar a introducir a sus hijos en la buena comida, y alejarlos de la chatarra, este restaurante es un muy buen comienzo.



