El único inconveniente del sitio es el estacionamiento , cuentan con muy poco y el acceso es complicado. La terraza es muy cómoda, espaciosa y fresca, ideal para pasarla con amigos. La atención es rápida y amable. Recomiendo la pizza Giancarlina, la mezcla de queso es fantástica. El poder hacer combinaciones en las pizzas es fantástico, solo aplicable a las medianas y familiares. Sin duda volveré a degustar otras de sus pizzas. Es un restaurante de pizzas fusión, no de cocina italiana tradicional.

