La atención y la comida siempre es un 10/10 en este sitio. Sin embargo, nos tocó una mesa con sillones extremadamente bajos e incómodos para comer y que además estaba bloqueando una puerta que el personal debía abrir constantemente, lo que me incomodó muchísimo pues empujaban mi asiento cuando lo hacían. Por nada del mundo pidan que los sienten en la mesa de dos del reservado.
