Al llegar al restaurante nos atendieron muy bien , nos recibieron con un cocktail de cortesía. luego un violinista puso en mejor ambiente el lugar tocando canciones muy chéveres. El lugar y el ambiente estuvo bien sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, se iba llenando el lugar y solo había una mesera a tendiendo a todos, lo que hizo muy tardío nuestro pedido, esperamos más de 30 minutos 2 sushi. El sabor del sushi estaba rico pedimos el maguro trufado sin arroz y el toro roll. lo recomendamos. En conclusión si debo poner una puntuación seria 8/10.


