Impecable. Ambiente genial al borde del mar, vista panorámica, servicio de primera, a cargo de Steven, Jhoan y Gerson. El vino, las entradas, antipasto rústico y pizza Bismark, la pasta con mariscos, la pasta con salsa rosada al vodka, la pasta carbonara, los ravioli con langosta, los postres volcan de chocolate y la panacotta perfectos. Una experiencia realmente especial. Recomendadisimo..!



