Ambiente tranquilo, bueno para conversar, nos dieron espumante de la casa, y el chef envió unas entradas delicadas y deliciosas. Me gustó mucho el rack de cordero, vienen 8 piezas, terminó 3/4 y se derretia en la boca acompañados de vegetales que se ordenan aparte que por 45$ el plato debería incluir 1 o 2 guarniciones, lo recomiendo y el postre de baileys estaba donde mueren las palabras, el personal muy amable hicieron la noche más amena explicando cada plato, Nos fuimos satisfechos
