El restaurante es pequeño, tiene dónde estacionar porque le permiten usar el estacionamiento de Riba Smith, cosa que me resultó conveniente. Una vez adentro observé oportunidades de mejoras en la decoración y estado general del mobiliario. Falta mejorar imagen. La atención fue un tanto lenta pero muy respetuosa y amable. Daba la impresión con mucha certeza de que el mesero también estaba atendiendo la cocina a la vez porque se iba y no volvía más hasta que venía con la comida. La ensalada César muy deficiente, aderezo bastante regular y muy excedido en cantidad, presentación deficiente. Las pizzas son bien, aceptables, ajustadas en precio a su calidad. No diría que es un mal lugar del todo pero en mi caso tengo mejores opciones a las que seguro preferiría ir. Creo que están saliendo aún de la crisis de la pandemia cosa que se entiende pero deben remontar para sobrevivir. Ojalá así lo hagan y mejoren mucho.
