Lamentablemente la buena comida fue estropeada por un mal servicio y un área de terraza imposible de estar por el calor. Cuando llegamos nos dirigieron al área de la terraza y cuando entramos y sentimos lo caliente que era le pedimos si podían ubicarnos adentro, a lo que dijeron que nos avisaban. Pedimos de entradas Provolone al forno, focaccia y carpaccio, estaban muy buena sin embargo el calor era insoportable. Después de 30 minutos de haber terminado las entradas y tres intentos de realizar el pedido del plato fuerte a la joven que nos debía atender, tuvimos que solicitarle a otra joven que nos tomara el pedido, mi Milanese alla Campagnola estaba un poco sobre cosida y dura, pero las tres pastas que pidieron en la mesa estaban buenas, el tiramisu muy bueno. Lastimosamente no pudimos disfrutar la cena y cuando salimos observamos, por lo menos, 4 mesas vacías adentro.



