Pedimos unas costillas que tenían un rico sabor a anís, generoso el tamaño de la porción, una entraña que no llegó pero nos ofrecieron el NY steak que estuvo muy jugoso y la hamburguesa catrina, con un grueso patty angus. El servicio bastante amable, ante la demora nos trajeron guacamole y totopos de cortesía. La decoración muy bonita.



