EL lugar en si siente el peso de la edad: decoración “outdated”, alfombra vieja, zona de juguete para niños fea y sucia. Lo peor: el sistema de escape de la cocina no estaba funcionando en nuestra visita, así que el salón estaba lleno de humo y olía fuerte a parilla y frituras. El staff intentó ser súper simpático, pero se notaba la demora por veces. Por la comida, mi veredicto es que el Restaurante no está más al tanto de la calidad que se espera de una franquicia. Es cierto que no se trata de una súper comida gourmet, pero por lo menos se espera algo jugoso de la comida gringa. Los ribs estaban regulares, un poco secos. De entrada, las potatoes skin no tenían sabor. Tanto que no pensamos ni en comer postre para no tener más una decepción. Por fin, no regresaría al lugar.
