El lugar me sorprendió, la verdad que estaba bastante estresado al llegar y ver todos los estacionamientos de la plaza llenos, pero fui correctamente guiado a los estacionamientos subterraneos y fue lo mejor, mucha disponibilidad. Al entrar al restaurante, mucha gente y buen ambiente, pero lo más Top es la decoración del lugar con muchas plantas y sonido de fuentes. La comida muy rica, probé las Botánica Wings y la opción burger week. Mi única queja es que solicité la factura fiscal para un reporte de gastos y me dijeron que está dañada la caja fiscal, lo cual no le di problema al salonero, este me ofreció enviarme la factura por whatsapp o correo y al día de hoy no lo han hecho, llamé y dicen que sigue dañada la caja, entonces me parece que el salonero mintió solo para salir del paso.

