Este restaurante nos gusta por la comida, y el entretenimiento, especialmente para los niños. Sin embargo, el servicio deja mucho que desear. Reservamos una mesa, lastimosamente llegamos 14 minutos tarde, llamamos a la hora precisa de la reserva explicando que estábamos en camino, con niños chiquitos y una persona mayor de 80 años, que llegaríamos máximo 15 minutos tarde, y la persona que contestó fue bastante desagradable y no quiso mantener la reserva, a pesar de nuestra insistencia y que estábamos realmente llegando. Luego de tener que esperar 40 minutos más para tener la mesa, demoran mucho en tomar la orden, las bebidas demoraron media hora más en llegar (después de las entradas), y esperamos 1h20mn hasta que vengan a nuestra mesa para cocinar. La comida muy buena, eso sí, pero cuenten al menos dos horas o 2h30 en total, y no vayan con mucha hambre porque es muy demorado. Necesitan más personal para la cocina en la mesa, y para servicio. También hay unos cocineros más preparados, que hacen más "trucos" que otros, y es aleatorio si le toca uno bueno o menos bueno.
