Había un ambiente y menú de San Valentín, que nos ofrecieron y recomendaron. Pedimos unas cremas de calabaza y otra de brócoli, que estuvieron espectaculares. El plato principal era un salmón con salsa blanca al vino, coronado con camarones al ajillo. Un menú esmerado y digno de una fecha especial. Excelente!!!
