Un restaurante que te hace sentir como en casa. El ambiente es muy hogareño, es un lugar donde te puedes relajar y disfrutar de una buena comida. El servicio es muy personalizado, hasta me explicaron hasta la temperatura científicamente perfecta para tomar un café a lujo de detalle. Tienen comida deliciosa y ni hablar del café, es único! También tienen buenas pintas (muy importante jeje).

