Fui hoy por primera vez. Primero el lugar se ve genial, la decoración muy linda. La atención debe mejorar tienen un sistema que le pides a la mesera y ella registra en una tablet pero luego te trae otra persona, se pierde ese trato personalizado de que solo hablas con 1 persona. En mi mesa éramos 6, 2 de ellos pidieron la orden de 5 alitas para cada uno de ellos y la otra persona pidió 10 pero cuando las trajeron, que fue casi 40 minutos después, trajeron un bowl con 15 y otro con 5 es decir todo mezclado cuando se dijo que era para 3 personas distintas. La música ni se escuchaba y como el lugar es cerrado el eco de todos hablando hace que se escuche como un escandalo y terminas hablando con tono de voz alta para poder "compartir" con tus amigos. Eso si ,en precio nadie se los ganas , cervezas internacionales en 1.50 pero igual con lo anterior descrito no creo que regrese
