Las segundas oportunidades a veces si valen la pena. La primera vez que fui a Brutto recien inauguraban y no fue una experiencia tan buena que digamos, en servicio ni comida; pero esta vez fue todo lo contrario.
Las segundas oportunidades a veces si valen la pena. La primera vez que fui a Brutto recien inauguraban y no fue una experiencia tan buena que digamos, en servicio ni comida; pero esta vez fue todo lo contrario.




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