El 8 de diciembre teníamos la reserva para disfrutar de una tarde con música en vivo y para debustar mi pizza favotita. La atención fue rápida, pero debido a que el local estaba lleno no fue personalizada como en otros momentos, la comida italiana es riquísima, pero ese día no habían los ingredientes para mi pizza favorita y no la estaban vendiendo, la música del DG fue agradable, pero no fue por un grupo en vivo asi como nos dijeron el día que hicimos la reserva. El local es acogedor, tiene varios ambientes y se puede disfrutar de una buena comida con amigos, familia o pareja. Sugiero que refuercen la bioseguridad, poniendo en las mesas una botellita de alcohol.
