simplemente lindo, un lugar pequeño pero con muchos detalles. La comida es otro nivel los patacones mixtos y las costillas especiales de la casa que me recomendó el salonero fue muy acertada. Ame el cóctel “la vida imita al arte” es dulce y me encanta. La atención desde la puerta hasta el mesero debería ser más personalizada…. Un lugar donde muy pronto volveré 🌷



