Fui por primera vez a este restaurante y tengo que decir que me encantó. Empezando por el local, tienen que reservar en la terraza trasera el ambiente es increíble, muy acogedor. De entrada te dan un pancito en salsa de babaganoush. De plato fuerte pedimos 1 pizza de champiñones al ajillo y otra de rúcula con tomate cherry, demasiado deliciosas. Postre tres leches! Bebida sangría tinta muy rica. De seguro se volvió uno de mis lugares favoritos. Regreso sin duda alguna.




