Se nota la experiencia del Chef Rino en cada plato. Las entradas:abundantes almejas al ajillo que te dan ganas de tomarte hasta la sopita. un pan con tomate que estaba perfecto. Fui con 4 amigas y todos los comentarios en la mesa eran sobre lo delicioso de cada plato. El campeón: la corvina con mariscos en salsa blanca. Susve, salsa cremosa, abundante marisco. Hasta la sangría estaba en su punto. Se disputa fácilmente el título de la mejor cocina italiana en Panamá. El servicio es bueno, quizás no excelente por la gran cantidad de mesas que los meseros tenían que cubrir pues el restaurante estaba lleno. Recomendaría una música instrumental de fondo para complementar el ambiente y suavizar el sonido de las diversas conversaciones.


