No conocía este local hasta que una amiga me comentó. Pedimos una entrada y plato principal paella que lo compartimos entre dos. Estuvo delicioso. Por supuesto que pedimos la sangría que estaba fabuloso. Ambiente agradable y servicio bueno. Lo único que encuentro que estaba un poco mal es la ensalada que pedimos que nos recomendó el mesero sin mentir era 3 rodajas de tomate, aguacate y algo de palmito y nos cobraron 15.75 lo cual encontré muy exagerado. Mejor pedir lo que está en la carta. En fin regresaría para probar otros platos.
