Si quieres esperar mucho para recibir una mala recompensa este es tu lugar. No hay donde esperar, porque tienes que esperar si o si afuera para entrar ya que no tienen la tecnología para enviarte aunque sea un chat y avisarte que ya puedes entrar. (Muy atento a cuando dicen tu nombre en una voz no muy alta). Luego verás que el menú no es muy económico, pero pensarás que hay buenas ofertas como el happy hour 2x1 de jueves y viernes, así que estás dispuesto a pagar. Lo malo es que cuando te traen tu coctel (sangría en mi caso) no se le siente nada el alcohol (por favor no crean que soy alcohólico). La comida es buena pero la verdad muy sobrevalorada, tampoco está bien que cobren de más por cambiar un side que incluso es más económico, pero cada quien con su lógica. No se si volvería…


