La comida está muy buena, sabores clásicos, buena mantequilla, el pan podría estar más fresco. Los profiteroles están deliciosos, pero tienen demasiado chocolate, sugiero que este venga en jarra para ponerlo a discreción. En cuanto al restaurante, su diseño interior requiere cierta atención a los detalles que por el tiempo se han desgastado. El servicio es bueno. Se podría alinear la carta que tienen en redes sociales con la que tienen disponible en el restaurante, para evitar expectativas.
