Tenía algún tiempo de no visitar este restaurante y decidí ir con mi esposo e hija en ocasión del Día del Padre. Con desilusión total. Advertimos que cambiaron el menú, pedimos pescado a la Chorrillana con Mariscos (antes era corvina), los mariscos estuvieron duros (parecían chicle), la salsa estaba muy ligera (parecía sopa); la causa limeña (no vimos el aguacate y el puré de papas parecía de otra cosa que no pudimos identificar); lo único bueno fueron las Almejas al Sillao (como entrada). Hicimos la advertencia a quien nos atendió y el Chef nos envió una pequeña porción de mariscos al ajillo como cortesía y tristemente estaban igual de duros y chiclosos. Espero que solo haya sido uno de esos días en que las cosas no salen bien. Tomaremos mucho tiempo en regresar.
