Regresar a Casa Alejandro luego de un año de Pandemia. Volver a sentir la calidez de los saloneros desde el momento que se entra, luego, tomar la buena selección de cervezas españolas y/o los buenos vinos que ofrecen. Cuando se pasa a la comida, se sabe que se está en el mejor restaurante español de Panamá. Está vez mi esposa y yo disfrutamos de picadas, ceviche de gambas, chistorra, pulpo a la gallega, judíones... Demasiado exquisito. De postre, la crema catalana, buenísima. Pero apareció Alejandro y nos hizo probar el nuevo postre de la casa, la Bica Gallega, 1000% recomendada. Por supuesto, el cierre con el orujito de la casa, el de café. Cuanto extrañabamos la comida española de calidad!!!
