Ambiente y servicio normal nada excepcional, entradas buenas, pero al llegar el plato fuerte un desastre "Bandeja Diego algo" no se puede comer de la cantidad de sal, se pide rectificar el plato, lo traen nuevamente y lo mismo, se pide un cambio por platos sencillos y tardan casi una hora en llevarlos a la mesa, de esos lugares que no se repiten y menos se recomiendan
