Por algo este restaurante tiene los años que tiene, la comida es deliciosa y con unos precios excelentes. Mi esposo y yo pedimos un narguile, una soda, una cerveza, entrada, 2 platos fuertes y pagamos menos de 50. Además el ambiente es sensacional, las chicas que bailan te animan a bailar con ellas y la atención excelente. Totalmente lleno un jueves por la noche y ni siquiera estamos en quincena.


