El personal se sale de su camino para agradar. Son realmente cálidos en su forma de atender. Tienen música en vivo con un Dj junto con músicos que tocan ya sea el violín o el saxofón con la mejor acústica y volumen que amenizan de una manera única el restaurante. El ambiente es increíble; la terraza da a la Balboa y al mar. Y bueno, la comida es una fusión de sabores inigualable.




