Fuimos al cumpleaños de un amigo y nos reservaron una mesa dentro del local. Las entradas estuvieron muy buenas, sobre todo la bandeja de embutidos y quesos. La paella de mariscos es una de las mejores que he probado en un restaurante que no se especializa en mariscos y la sangría tambien muy buena. El ambiente es relajado y para los que gustan bailar lo pueden hacer entre las mesas ya que tiene música en vivo. Lo único malo para mi gusto es que la música estuvo muy alta, pero la experiencia es buena!..lo recomiendo full.
