El ambiente es genial, muy bonita decoración, la distribución es genial. Un poco frío por el aire acondicionado. La comida deliciosa. La atención, bueno, me gustan que ofrezcan sugerencias pero no decían los precios. Y como la cena era invitada, no quise abusar porque no conocía los precios de las sugerencias ni el camarero nos no decía. El resto muy muy bien. Volveré pronto.

